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FITOTERAPIA ORIENTAL

Jose Juan Ruiz Muñoz


La utilización de plantas medicinales en terapia no es nada nuevo, de hecho el origen de la fitoterapia, se remonta a varios miles de años antes de Cristo.

Últimamente se ha renovado el interés por ella, apoyado en gran parte, por la errónea creencia de que lo “natural” es mucho más sano. Sin embargo esto no es del todo cierto y las plantas medicinales mal aplicadas, pueden llegar a causar problemas y efectos secundarios no deseados. Por eso es necesario una buena información y saber sus aplicaciones con claridad. Manejar bien su prescripción y la posología.

Dentro del protocolo de Restauración Bioenergética, testaremos diferentes remedios de Fitoterapia, indicados para el problema que nos consultan, hasta encontrar el más idóneo y efectivo en ese caso.

La farmacopea oriental es muy amplia y extensa, rica en matices y siempre distinguiendo dos características claramente marcadas y antagónicas: “calentar” y “refrescar”. Por lo tanto su utilización es dual: Yin o Yang, lo cual nos obliga a  conocer su clasificación, que es lo pretendido en este artículo.

No basta el saber que una planta tiene acciones sobre tal o cual sistema, necesitamos conocer de antemano en que situación está ese órgano, en cuanto a sus raíces. Para prescribir la planta en función de sus características Yang o Yin y eso es lo complicado, porque requiere un estudio pormenorizado del paciente, una anamnesis exhaustiva de su situación, que muy pocos son aptos para realizarla correctamente.

Podemos conocer la eficacia empírica de determinadas plantas, como que el Jengibre es picante y caliente, o que el Serpol tiene una acción broncopulmonar, inmunitaria, reconstituyente  y de regulación intestinal. Que el Arándano es coadyuvante en diabetes, colitis, artritis.

Lo verdaderamente importante es saber que la fitoterapia se puede clasificar por sus efectos en plantas Yin y plantas Yang, y que dependiendo en que fase se encuentre el órgano, en vacío o exceso de su raíz Yin o en vacío o exceso de su raíz yang, se deberá prescribir unas u otras. Esto implica no solo el conocimiento de las propiedades de las plantas sino el de los síntomas de estos síndromes, para poder diagnosticar con eficiencia y prescribir con acierto.

La RB lleva mas de quince años haciendo con facilidad el reconocimiento de los síndromes bajo el punto de vista práctico, mediante un organizado protocolo, basado en el estudio del paciente con la ayuda de la Kinesiología, lo que ahora nos proponemos es completar aun más nuestra labor con la utilización de la fitoterapia, pero siempre bajo los criterios de la MTC y aplicando en la medida de lo posible un solo remedio, el más indicado, y todo ello mediante un sencillo test.

Para facilitar esta labor vamos a clasificar a las diferentes categorías botánicas  por apartados correspondientes a los cinco movimientos de la MTC:

 

METAL

Las plantas  yin:

Arándano (Vaccinium myrtillus)

Borraja (Borago officinalis)

Dulcamara (Solanum dulcamara)

Eucalipto (Eucalyptus globulus)

Malvavisco (Althaea officinalis)

Pulmonaria (Pulmonaria officinalis)

Abedul (Betula alba)

Tilo (Tilia europea)

Vinca (Vinca minor)

Actúan sobre el elemento metal, ayudando a refrescar el pulmón inflamado en caso de tos seca e irritante. Hidratando el colon y combatiendo el estreñimiento y las infecciones cutáneas.

Algunas son sudoríficas, permitiendo la eliminación de infecciones por la transpiración. También pueden tener efectos hipoglucemiantes, hipotensores y antidiarreicos.

Las plantas yang:

Jengibre (Zinziber officinale)

Malva (Malva officinalis)

Romaza o Paciencia (Rumex crispus)

Ruibarbo (Rheum rhaphonticum)

Sasafrás (Sassafras officinalis)

Serpol (Thymus serpyllum)

Ayudan a tonificar la energía del pulmón y a luchar contra las infecciones causadas por el frío. Estimulando el tránsito del colon, purificando la piel y tonificando el pelo. Fortaleciendo el sistema inmunitario y el linfático.

 

AGUA

Las plantas yin:

Abedul (Betula alba)

Enebro (Juniperus communis)

Marrubio blanco (Marrubium vulgare)

Saúco (Sambucus nigra)

Tienen una energía refrescante. Por sus efectos astringentes y diuréticos, contribuyen a humedecer el estómago y el riñón, sobre todo en el caso de inflamación o de infección. Ayudan a disolver cálculos, concretamente los úricos. Tienen un efecto calmante sobre el sistema nervioso simpático, lo que les permite tratar las enfermedades causadas por un exceso de calor o de Yang (dolor de cabeza, HTA,…)

Las plantas yang:

Clavo (Eugenia caryophyllata)

Ginseng (Panax ginseng)

Hinojo (Foeniculum vulgare)

Milenrama (Achillea millefolium)

Pino (Pinus sylvestris)

Vara de Oro (Solidago virga aurea)

“Reblandecen” el riñón endurecido por el frío, lo calientan. Estimulan el sistema nervioso simpático y las glándulas suprarrenales. Generalmente son plantas tónicas del sistema nervioso central y de la actividad sexual.

 

MADERA

Las plantas  yin:

Alcachofera (Cynara scolymus)

Boldo (Peumus boldus)

Rábano negro (Raphanus niger)

Diente de león  (Taraxacum officinalis)

Celidonia (Chelidonium majus)

Todas ellas son coleréticas y colagogas. Drenan el hígado y la vesícula biliar. Protegen las células hepáticas y renales. Favorecen la digestión.

Cimicífuga (Actaea racemosa)

Sauzgatillo (Vitex agnus castus) Regulación hormonal (exceso estrógenos)

Hamamelis (Hamamelis virginiana)

Regulación circulación venosa

Su energía es fresca o refrescante. Relajan, drenan, depuran el hígado.  Evacuan la bilis de la vesícula biliar. Calman el tono del sistema nervioso simpático. Combaten las reacciones alérgicas exageradas. Disminuyen el exceso de estrógenos.

Las plantas  yang:

Angélica (Angelica archangelica)

Cardo Mariano ( Carduus marianus)

Ciprés (Cupressus sempervirens)

Agracejo (Berberis vulgaris)

Cola de caballo (Equisetum arvense)

Ciprés (Cupressus sempervirens)

Artemisa (Artemisia vulgaris)

Romero (Rosmarinus officinalis)

Agracejo (Berberis vulgaris)

Su energía es templada y caliente. Estimulan la actividad de la célula hepática. Estimulan la secreción de bilis. Apoyan al sistema nervioso simpático. Refuerzan la inmunidad. Favorecen la síntesis hormonal. Aumentan la tensión arterial. Fortalecen la vista.

 

FUEGO

Las plantas  yin:

Espino blanco (Crataegus oxyacantha)

Mejorana (Origanum majorana)

Muérdago (Viscum album)

Vid (Vitis vinifera)

Lavanda (Lavandula officinalis)

Meliloto (Melilotus officinalis)

Pasiflora (Passiflora incarnata)

Valeriana (Valeriana officinalis)

Mejorana (Origanum majorana)

Sauzgatillo (Vitex agnus castus)

Su energía es fresca o refrescante. Calman el tono del sistema nervioso simpático. Fortalecen el tono del sistema nervioso parasimpático. Combaten la aceleración del ritmo cardíaco, la hiperactividad del corazón, la subida excesiva de la tensión arterial, así como las manifestaciones espasmódicas (cólicos, dolores…). Calman la agitación mental, disminuyen la ansiedad y favorecen el sueño. Combaten los desórdenes hormonales de la menopausia por exceso de estrógenos o por falta de progesterona.

Las plantas  yang:

Agripalma (Leonorus cardiaca)

Angélica (Angelica archangelica)

Helenio (Inula helenium)

Lavanda (Lavandula officinalis)

Milenrama (Achillea millefolium)

Rosa silvestre o escaramujo (Rosa canina)

Su energía es caliente. Estimulan el corazón y fortalecen su energía; mejoran la fuerza de sus contracciones y hacen subir la tensión arterial. Tratan los estados de gran fatiga, los ataques de nostalgia y de melancolía, la angustia, la depresión, el insomnio, la anemia y las pérdidas de memoria.

 

TIERRA

Las plantas  yin:

Agrimonia (Agrimonia eupatoria)

Fumaria (Fumaria officinalis)

Olivo (Olea europea)

Dulcamara (Solanum dulcamara)

Bardana (Arctium lappa)

Enebro (Juniperus communis)

Maíz (Zea mays)

Melisa (Melisa officinalis)

Vervena (Verbena officinalis)

Contribuyen a humedecer el estómago cuando está demasiado Yang y demasiado caliente, o demasiado seco por exceso de calor-humedad. Ayudan a disminuir el exceso de Yang de la Tierra. Combaten, por tanto, los estados de plétora, de acumulación, de intoxicación y de obstrucción digestiva. Se oponen con suavidad a la diabetes, al sobrepeso y a la hipertensión.

Las plantas  yang:

Alcaravea (Carum carvi)

Canela (Cinnamomum zeylanicum)

Manzanilla (Anthemis nobilis)

Centaurea menor (Erythraea centaurium)

Genciana (Gentiana lutea)

Salvia (Salvia officinalis)

Su energía es caliente, lo que reseca el bazo cuando tiende a la acumulación de humedad fría. Tonifican la energía del bazo, el Yang del bazo y del estómago, la sangre y fortalecen todas las funciones de transformación y de reparación de la energía sacada de los alimentos.

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